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25/07/2018 Obesidad sarcopénica: es hora de afrontar el reto
El término "obesidad sarcopénica" se ha propuesto para identificar la obesidad en individuos con pérdida de función y masa muscular esquelética. Pero este término está basado en el concepto originalmente geriátrico de sarcopenia, es decir, la  disminución de la masa y función muscular asociada a la edad (particularmente de la fuerza muscular). Varias sociedades como la ESPEN (Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo) y la EASO (Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad) actualmente están discutiendo sobre cuál sería la definición más apropiada de obesidad sarcopénica y qué criterios diagnósticos y de tratamiento deben ser elegidos, ya que hasta la fecha, las opciones dietéticas óptimas y las estrategias de soporte nutricional para el mantenimiento de la masa muscular, permanecen indefinidas.
Las definiciones actuales de obesidad sarcopénica combinan sarcopenia, como se define a través de criterios variables, junto la presencia de obesidad definido como IMC> 30 kg / m2o por niveles de adiposidad. Estos conceptos y resultados disponibles representan puntos de partida importantes, pero actualmente no permiten identificar el paciente, definir la clínica y por ende, el tratamiento. Sin embargo, la conciencia de la importancia del mantenimiento del músculo esquelético en la obesidad, es baja o inexistente entre médicos y científicos.
 
Obesidad y músculo esquelético: Cambios metabólicos y de estilo de vida
Considerando que la reducción del exceso de adiposidad sigue siendo el tratamiento fundamental para las personas obesas, las anomalías metabólicas y de estilo de vida, pueden comprometer la capacidad de preservar la función y la masa muscular, especialmente cuando la obesidad coexiste con una enfermedad crónica. 
La evidencia emergente indica que la baja masa y calidad muscular tienen un fuerte impacto negativo de pronóstico en individuos obesos y pueden llevar a la fragilidad, discapacidad y aumento de la morbilidad y la mortalidad. Seguidamente se detallan los factores metabólicos y de estilo de vida más iportantes: 
1) Anomalías metabólicas primarias:trastornos metabólicos agrupados que incluyen estrés oxidativo, inflamación crónica de bajo grado y resistencia a la insulina pueden darse en la obesidad debido a varias causas que incluyen principalmente 
            a) exceso de disponibilidad de nutrientes, particularmente grasa saturada y glucosa;
            b) disfunción del tejido adiposo tras la activación de las respuestas desadaptativas en presencia de una mayor demanda de almacenamiento de lípidos.
Estas alteraciones están causalmente interrelacionadas. Tienen un fuerte potencial catabólico muscular; también pueden promover un estado típico de "resistencia anabólica" en el músculo esquelético, lo que significa que la respuesta de la síntesis de proteínas musculares a los nutrientes se atenúa.
2) Acumulación de grasa muscular ectópica:La acumulación de restos lipídicos metabólicamente tóxicos, como el diacilglicerol o las ceramidas (lipotoxicidad) muestran que la deposición lipídica ectópica también puede comprometer el recambio de proteína muscular. 
3) Disfunción mitocondrial:los cambios mitocondriales no se observan en el músculo esquelético obeso hasta etapas relativamente avanzadas. Sin embargo, su aparición puede exacerbar el estrés oxidativo y las cascadas metabólicas relacionadas que conducen a la resistencia a la insulina y el catabolismo muscular. La reducción potencial en la producción de ATP, debido a la disfunción mitocondrial, también puede resultar directamente en una disminución de la fuerza y resistencia muscular.
4) Disfunción de células madre:las células madre musculares funcionales pueden experimentar diferenciación hacia adipocitos.
5) Inactividad física:la baja actividad física es un contribuyente fundamental para el balance energético positivo y tiene un impacto negativo directo sobre la biogénesis mitocondrial, el recambio de proteínas musculares, la capacidad oxidativa de los lípidos y del rendimiento muscular.
 
Obesidad y músculo esquelético: Comorbilidades y tratamiento
Parece existir una red multifactorial de alteraciones agrupadas en la obesidad que puede explicar los trastornos del músculo esquelético. Si bien estos cambios no son inevitables, son cada vez más frecuentes en pacientes obesos y produce complicaciones y comorbilidades, así como en individuos de edad avanzada que pueden sufrir cambios musculares debido también al envejecimiento per se
1) Complicaciones cardiometabólicas:complicaciones como el síndrome metabólico o la diabetes tipo 2 se asocian con un mayor estrés oxidativo, cambios proinflamatorios y disfunción mitocondrial que comúnmente causan anomalías catabólicas y pueden, independientemente, alterar más las disfunciones musculares; la perfusión tisular deficiente (en presencia o ausencia de enfermedad aterosclerótica), así como la ampliación de la grasa epicárdica .
2) Complicaciones crónicas y agudas:la obesidad aumenta directamente el riesgo o puede estar asociada con síndromes de insuficiencia multiorgánica crónica y enfermedades crónicas (incluida insuficiencia cardíaca, enfermedad renal crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y síndrome de apnea obstructiva del sueño o incluso cáncer), así como sus complicaciones agudas.
3) Tratamiento quirúrgico y médico:Los procedimientos bariátricos son cada vez más comunes y casi invariablemente conducen al catabolismo del músculo esquelético al menos en la fase inicial de pérdida de peso tan rápida caracterizada por un balance energético profundamente negativo. Las dietas bajas en calorías o muy bajas en calorías se asocian a cambios cualitativos similares.
 
La mayoría de las comorbilidades indicadas reducen directamente el anabolismo muscular y reducen la masa muscular. Además, varias de las alteraciones tienen un impacto negativo en la calidad muscular en términos de fuerza muscular y capacidad de resistencia.
 
Las personas obesas con baja masa muscular o parámetros funcionales alterados, tienen un mayor riesgo de desarrollar fragilidad y discapacidad, y por lo tanto, peor calidad de vida. La disminución de la masa muscular está emergiendo como un factor pronóstico negativo asociado con una mayor morbilidad y mortalidad en pacientes obesos con enfermedades crónicas. Las personas obesas con cánceres gastrointestinales y baja masa muscular, tienen mayor riesgo de morir que los pacientes obesos sin anormalidades musculares. En pacientes con insuficiencia cardíaca con obesidad, la baja capacidad física también predijo un mal resultado. En pacientes con enfermedad renal crónica, la dirección de los cambios en la masa muscular fue el principal determinante de la supervivencia independientemente de la dirección de los cambios del peso corporal total. 
La evidencia científica disponible, a pesar de las limitaciones y la heterogeneidad de los enfoques actuales, apunta hacia un papel importante de los cambios del músculo esquelético con función y masa alteradas en la modulación negativa de la morbilidad y mortalidad del paciente obeso. Y prevenir y/o tratar los cambios musculares, tiene un potencial relevante para mejorar la morbilidad y mortalidad asociadas a la obesidad.
 
Barazzoni R, Bischoff SC, Boirie Y, Busetto L, Cederholm T, Dicker D, Toplak H, Van Gossum A, Yumuk V, Vettor R. Sarcopenic obesity: Time to meet the challenge.Clin Nutr. 2018 May 7.
 

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